Nuestra Metodología

La Ingeniería detrás de la Paz Escolar y el Liderazgo Parental

Valory es el motor de transformación que alimenta nuestros programas Valory School y Valory Life. Es una metodología integral diseñada para padres con hijos entre 6 y 15 años, que tangibiliza la teoría de la crianza positiva en actitudes, hábitos y valores reales. Cerramos la brecha entre la intención y el logro diario, convirtiendo la crianza en resultados medibles que garantizan un ambiente de paz en el hogar y evidencias sólidas de convivencia para las escuelas.

Metodología Valory

¿Qué hace a la Metodología Valory una herramienta de vanguardia?

  1. De la Teoría a la Ejecución Real. Nuestra metodología utiliza el micro-aprendizaje para pasar de la asimilación pasiva a la práctica constante. No solo se aprende; se vive un cambio conductual que eleva la sensibilidad parental en casa y, en consecuencia, impacta positivamente en el clima escolar de la institución, reduciendo la reactividad en ambos entornos.
  2. Micro-Conexión Valory (El Ritual de los 10 Minutos). Basada en la efectividad de la consistencia. Con solo 10 minutos al día, se activa un espacio de diálogo, escucha activa y respeto que fortalece el vínculo afectivo entre padres e hijos. Este momento de calidad familiar funciona, a su vez, como la principal vacuna institucional contra la violencia escolar.
  3. Radar de Avance Valory (Certeza Técnica). Sustituimos la subjetividad por datos claros. A través de indicadores visuales (Semáforo de Logro), los padres obtienen la seguridad de que sus hijos están integrando valores a su personalidad. Simultáneamente, las instituciones generan de forma automática las evidencias de participación familiar y convivencia pacífica necesarias para su PEMC y la NEM.
  4. Estilo de Vida y Corresponsabilidad. Nuestra estructura guía a la familia en la creación de un estilo de vida basado en valores, donde el hogar es el primer espacio de éxito y conexión emocional profunda. Esta solidez interna se proyecta naturalmente hacia la escuela, permitiendo que los alumnos actúen como agentes de paz y cumplan con el modelo de corresponsabilidad que la educación de vanguardia exige hoy.